"No puedo dejar de pensar en ti,
tengo el alma en carne viva
no puedo dejar de pensar en ti,
vivo teledirigida
igual que un bebé indefenso que
no consigue dar ni un paso sin que estes
mirame
No puedo dejar de pensar en ti,
siempre al borde del abismo
no puedo dejar de pensar en ti
OH NOOO!!!!
No les puedo mostrar el potpurrí de Juan Gabriel que popularizó el trío Pandora, "Debo Hacerlo, "Caray", "Querida" y "Me nace del corazón". La pura verdad, quiero hacer más ameno mi libro, no sólo contando mis aventuras como guerrillero y paramilitar sino también contando mis preferencias. Ya ustedes conocen al trío Pandora, un famoso trío mexicano por cantar música romántica, en especial este tema llamado "No puedo dejar de pensar en ti", el medley de Juan Gabriel y demás canciones. Desde 1992 siento una simpatía profunda por Pandora y les confieso que las canciones de Pandora son mis preferidas. No como las putas Flans, de quien vamos a hablar muy pronto, ya verán porqué mi resentimiento hacia quienes yo puedo llamar "la competencia". De todas formas, quier mandarles un saludo a las hermanas Isabel y Mayté Lascuraín y a Fernanda Meade, las integrantes de mi agrupación musical favorita, Pandora. Estén donde estén, este servidor que es fanático de ustedes, les estima como un putas. Como dice su canción, "no puedo dejar de pensar en ti". No puedo dejar de pensar en ustedes, dejar de pensar en Pandora, todos los tiempos escuché y disfruté sus canciones, en mis tiempos como periodista en el Noticiero Nacional, en Noticias RCN y en Estados Unidos, y también como paramilitar y guerrillero en las FARC. Se les quiere, se les extraña mucho, se lo dice de corazón un fanático colombiano. Es más, quien no le guste las canciones de Pandora ni el trío femenino en general, no es amigo mío y es un hijo de puta. Merece ser secuestrado y al mismo tiempo asesinado, como el maricón de Guillermo Gaviria Correa que debe estarse pudriendo en la tumba al igual que ese viejo hijo de puta que fuera su asesor Gilberto Echeverry.
lunes, 18 de febrero de 2008
Oleada de violencia en la Zona Andina y huída a Estados Unidos.
Los guerrilleros cobrábamos más fuerza en la zona andina. El 17 de octubre del 2003, ahora que tuve y tengo la envestidura de guerrillero, que cuento con el apoyo del Mono Jojoy y Tirofijo, incité a algunos milicianos a asesinar gente y motivé también, a los pandilleros de los tugurios de las ciudades, especialmente los de la Calle del Cartucho y Ciudad Bolívar de Bogotá y las comunas de La Salle, las Populares, La Francia, Villa del Socorro y Santo Domingo Savio de Medellín. Hé ordenado a poner carrobombas, he mandado varios reclutas a secuestrar y a asesinar gente, y hasta he incitado a la violencia. Lo que no saben es que, se trata del ex-periodista "Gabriel Villalobos", o sea, mi persona, que se cree estuvo en Estados Unidos. Y sí, cuando me dieron vacaciones una vez, me fui a establecerme en Estados Unidos y a vivir de polizón, pues en ese tiempo me creían perdido.
Pero les confieso que nadie en Estados Unidos notaba mi segunda identidad. En enero del 2004, he vuelto a ejercer el periodismo informativo por televisión en una cadena de Arizona, pero recordemos que hombre avisado vale por dos. Si el gobierno de Estados Unidos, en especial George Bush, se entera de que entré como ilegal y entré en Estados Unidos vestido de paramilitar y sin ningún pasaporte ni autorización de Colombia, ahí mismo me mandan para el carajo. Como dijo mi amigo eterno, Pablo Escobar Gaviria, a quien le doy las gracias por todo lo que me ha ayudado y me ha aconsejado en las lides del paramilitarismo y el narcotráfico, "prefiero una muerte en Colombia que una cárcel en los Estados Unidos".
Pero les confieso que nadie en Estados Unidos notaba mi segunda identidad. En enero del 2004, he vuelto a ejercer el periodismo informativo por televisión en una cadena de Arizona, pero recordemos que hombre avisado vale por dos. Si el gobierno de Estados Unidos, en especial George Bush, se entera de que entré como ilegal y entré en Estados Unidos vestido de paramilitar y sin ningún pasaporte ni autorización de Colombia, ahí mismo me mandan para el carajo. Como dijo mi amigo eterno, Pablo Escobar Gaviria, a quien le doy las gracias por todo lo que me ha ayudado y me ha aconsejado en las lides del paramilitarismo y el narcotráfico, "prefiero una muerte en Colombia que una cárcel en los Estados Unidos".
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domingo, 17 de febrero de 2008
Más cautiverios y más
Tras lograr mi acometido, ordené los secuestros de los funcionarios públicos Jorge Gechem Turbay y Luis Eladio Pérez, personas que para mi concepción son totalmente antipáticas. También amenacé a mi rival de turno, el entonces presentador Mauricio Arroyave del Río, y fui participante de la explosión del Club el Nogal. Paso a paso les cuento todos los rollos.
Mientras yo estaba al servicio de las Farc, al posesionarse los senadores Luis Eladio Pérez y Jorge Gechem, fuimos un puñado de milicianos al sur de Huila y a hacer retenes paramilitares, mientras, que en esas, llegó el entonces senador Jorge Gechem. Gechem iba con tres escoltas, uno de ellos, fue asesinado por mis colegas de las FARC y los otros, en cautiverio. Pues allá ellos, sólo me queda dirigirle unas últimas palabras en mi libro a Jorge Gechem, que, de ingenuo pasó y pasará largos años en cautiverio hasta que líe el petate. Gechem, mientras estés libre, no te metas con las FARC, güevón.
También gente del bloque Teófilo Forero y siete de mis colegas, fueron el 10 de junio del 2002 al centro de Nariño, a tomarnos esa parte. Recuerdo cuando estuve al frente de las noticias en el cerro Patascoy mientras, a escondidas de Beatriz Cortés y María Beatriz Echandía, me senté a conversar con los captores, quienes desde un futuro, y ahora, son mis colegas. En ese preciso momento, los guerrilleros se tomaron el carro donde iba viajando el entonces senador Luis Eladio Pérez, con motivo de campaña hacia su ciudad natal. Los colegas fueron bien amarrados y encadenados, igual el senador, y nos los llevamos al campo de secuestrados. Quise separar a Luis Eladio Pérez de sus colegas, por el bienestar de las FARC. Mejor dicho, estos tiempos de secuestrado que lleva son los que nunca olvidará por el resto de su vida, aunque este maricón esté libre.
El 7 de febrero del 2003, trece días antes de secuestrar a Jorge Gechem como ahora les he contado, me convidaron al incendio del Club El Nogal, yo no hice nada pero fui partícipe del atentado terrorista perpetrado por los de nuestro rebaño. Cinco funcionarios de las FARC han montado un carrobomba frente al club, y cobró la vida de 36 muertos y dejó 200 heridos; pero yo no tengo velas en el entierro. Los que se murieron, que se mueran, así se dejan arder hasta el culo en el infierno; y los heridos, allá ellos. ¿Para qué chuparon en el club, viendo que el club lo íbamos a incendiar nosotros las FARC con el motivo de matar al presidente Uribe y a algunos de sus funcionarios? Realmente los civiles colombianos son unos genios incomprendidos. Y eso que en ese tiempo me gané la confianza de Tirofijo y el Mono Jojoy.
Mientras yo estaba al servicio de las Farc, al posesionarse los senadores Luis Eladio Pérez y Jorge Gechem, fuimos un puñado de milicianos al sur de Huila y a hacer retenes paramilitares, mientras, que en esas, llegó el entonces senador Jorge Gechem. Gechem iba con tres escoltas, uno de ellos, fue asesinado por mis colegas de las FARC y los otros, en cautiverio. Pues allá ellos, sólo me queda dirigirle unas últimas palabras en mi libro a Jorge Gechem, que, de ingenuo pasó y pasará largos años en cautiverio hasta que líe el petate. Gechem, mientras estés libre, no te metas con las FARC, güevón.
También gente del bloque Teófilo Forero y siete de mis colegas, fueron el 10 de junio del 2002 al centro de Nariño, a tomarnos esa parte. Recuerdo cuando estuve al frente de las noticias en el cerro Patascoy mientras, a escondidas de Beatriz Cortés y María Beatriz Echandía, me senté a conversar con los captores, quienes desde un futuro, y ahora, son mis colegas. En ese preciso momento, los guerrilleros se tomaron el carro donde iba viajando el entonces senador Luis Eladio Pérez, con motivo de campaña hacia su ciudad natal. Los colegas fueron bien amarrados y encadenados, igual el senador, y nos los llevamos al campo de secuestrados. Quise separar a Luis Eladio Pérez de sus colegas, por el bienestar de las FARC. Mejor dicho, estos tiempos de secuestrado que lleva son los que nunca olvidará por el resto de su vida, aunque este maricón esté libre.
El 7 de febrero del 2003, trece días antes de secuestrar a Jorge Gechem como ahora les he contado, me convidaron al incendio del Club El Nogal, yo no hice nada pero fui partícipe del atentado terrorista perpetrado por los de nuestro rebaño. Cinco funcionarios de las FARC han montado un carrobomba frente al club, y cobró la vida de 36 muertos y dejó 200 heridos; pero yo no tengo velas en el entierro. Los que se murieron, que se mueran, así se dejan arder hasta el culo en el infierno; y los heridos, allá ellos. ¿Para qué chuparon en el club, viendo que el club lo íbamos a incendiar nosotros las FARC con el motivo de matar al presidente Uribe y a algunos de sus funcionarios? Realmente los civiles colombianos son unos genios incomprendidos. Y eso que en ese tiempo me gané la confianza de Tirofijo y el Mono Jojoy.
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miércoles, 9 de enero de 2008
Capítulo 2. El triunfo de los guerrilleros
Aquí comentaré los grandes pasos que hicieron las FARC donde actualmente milito, las AUC o Autodefensas, y la ELN. Lo que ha sido desde entonces un paso para el paramilitar, es desde ahora un gran salto para la corrupción, la pobreza y la ruindad de la humanidad.
Desde julio del 2001, tras secuestrar a Consuelo González de Perdomo y demás personas para llevarlas como rehenes de las FARC, Carlos Castaño, el principal cabecilla de las AUC me encomendó a hacer un trabajo espinoso: exterminar a la que fuera ministra de Cultura, la costeña Consuelo Araújo Noguera. Y así lo logré: en plenas selvas de Colombia, fuimos un pelotón de guerrilleros y, especialmente yo, a joder, joder y joder, a 17 personas secuestradas en las que se encontraba Consuelo Araújo Noguera. Ella, como siempre tan festiva y alegre, así estuviese secuestrada, siguió el paso sin ningún problema que tuviera que enfrentar.
Pero, el 30 de septiembre del 2001, un día nefasto para los colombianos, se acercó. A Consuelo Araújo Noguera, se le acabó el momento. Tres disparos hacia la cabeza, efectuados por tres guerrilleros le acercaron su camino al reino de los cielos, o mejor dicho, han asesinado a la ministra secuestrada. Y yo presencié este plan organizado por Raúl Reyes en sociedad con Carlos Castaño, en ese entonces cabecilla de las Autodefensas. En ese tiempo la gente estaba alienada, igual que el entonces secuestrado Fernando Araújo Perdomo, quien me supongo es familiar de la extinta ministra.
En abril del 2002, fuimos un puñado de guerrilleros y yo, a hacer una expedición hacia las selvas montañosas del occidente de Antioquia. Pero, de boca de algunos colegas míos, me enteré que llegaba hacia el municipio de Caicedo el entonces gobernador Guillermo Gaviria Correa y su asesor Gilberto Echeverri Mejía, a hacer una caminata por la paz. Y eso que sí se trataba de una "caminata de la paz"... ...¡pero de la PAZ EN SU TUMBA! !Jajajajajajajajajaja!
Y, así se cumplió. El 5 de mayo del 2003, preparé la fusilería para acabar con estos dos insectos de la política, y con otros tres más secuestrados. Y así se logró: a las 3 de la tarde de ese día, cinco colegas míos de las FARC acabaron con la vida de estas dos personas, que nada significaban para este país. Decían haber hablado de la "no violencia". Familia de Gaviria y aquellos quienes lean este libro, déjenme confesarles que fui un IGNORANTE sobre la tal "no violencia".
Desde julio del 2001, tras secuestrar a Consuelo González de Perdomo y demás personas para llevarlas como rehenes de las FARC, Carlos Castaño, el principal cabecilla de las AUC me encomendó a hacer un trabajo espinoso: exterminar a la que fuera ministra de Cultura, la costeña Consuelo Araújo Noguera. Y así lo logré: en plenas selvas de Colombia, fuimos un pelotón de guerrilleros y, especialmente yo, a joder, joder y joder, a 17 personas secuestradas en las que se encontraba Consuelo Araújo Noguera. Ella, como siempre tan festiva y alegre, así estuviese secuestrada, siguió el paso sin ningún problema que tuviera que enfrentar.
Pero, el 30 de septiembre del 2001, un día nefasto para los colombianos, se acercó. A Consuelo Araújo Noguera, se le acabó el momento. Tres disparos hacia la cabeza, efectuados por tres guerrilleros le acercaron su camino al reino de los cielos, o mejor dicho, han asesinado a la ministra secuestrada. Y yo presencié este plan organizado por Raúl Reyes en sociedad con Carlos Castaño, en ese entonces cabecilla de las Autodefensas. En ese tiempo la gente estaba alienada, igual que el entonces secuestrado Fernando Araújo Perdomo, quien me supongo es familiar de la extinta ministra.
En abril del 2002, fuimos un puñado de guerrilleros y yo, a hacer una expedición hacia las selvas montañosas del occidente de Antioquia. Pero, de boca de algunos colegas míos, me enteré que llegaba hacia el municipio de Caicedo el entonces gobernador Guillermo Gaviria Correa y su asesor Gilberto Echeverri Mejía, a hacer una caminata por la paz. Y eso que sí se trataba de una "caminata de la paz"... ...¡pero de la PAZ EN SU TUMBA! !Jajajajajajajajajaja!
Y, así se cumplió. El 5 de mayo del 2003, preparé la fusilería para acabar con estos dos insectos de la política, y con otros tres más secuestrados. Y así se logró: a las 3 de la tarde de ese día, cinco colegas míos de las FARC acabaron con la vida de estas dos personas, que nada significaban para este país. Decían haber hablado de la "no violencia". Familia de Gaviria y aquellos quienes lean este libro, déjenme confesarles que fui un IGNORANTE sobre la tal "no violencia".
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lunes, 7 de enero de 2008
El secuestro más grande que he realizado en toda mi vida
Aquí les voy a contar el día en que los guerrilleros hemos ganado la batalla a los políticos. Es más, éste fue el día en que actuaron las FARC, sea nuestra alegría y nuestro gozo.
El 23 de febrero del 2002, Ingrid Betancur, quien entonces fuera candidata a la Presidencia de la República, con su fórmula presidencial Clara Rojas, se atrevieron a acompañar al presidente saliente Andrés Pastrana Arango, a una reunión en nuestro cuartel general, en San Vicente del Caguán. Mientras, en el trayecto de su viaje, dos grupos de guerrilleros, incluido este servidor, secuestrábamos a las dos mujeres. A un grupo le tocó transportar a Clara Rojas hacia su cautiverio; a mí me tocó amarrar y sujetar a Ingrid Betancur. Te lo mereciste, Ingrid.
Y eso que no les conté mi presencia en la toma del Cerro de Patascoy, sólo que en ese tiempo me tocaba ejercer el periodismo informativo. Pero igual, apoyaba a la guerrilla en este instante que estaba pasando. Lo que me sucedió a mí, ahí mismo lo apliqué. Yo tenía a Ingrid Betancur bien cogida y bien amarrada para que no saliera del auto, y la mandamos a la selva junto a su compinche Clara Rojas. Esto se lo merecían porque podrían llevar a un buen camino a Colombia, si esta persona conocida como Ingrid Betancur fuera presidenta de la república. Es más, la persona que intente delatarme es un hijo de las tres mil putas. Ingrid Betancur sigue en nuestro poder, igual Clara Rojas. Es más, yo no pienso liberarlas, sino asesinarlas, como en el siguiente parrafo que les voy a contar.
El 23 de febrero del 2002, Ingrid Betancur, quien entonces fuera candidata a la Presidencia de la República, con su fórmula presidencial Clara Rojas, se atrevieron a acompañar al presidente saliente Andrés Pastrana Arango, a una reunión en nuestro cuartel general, en San Vicente del Caguán. Mientras, en el trayecto de su viaje, dos grupos de guerrilleros, incluido este servidor, secuestrábamos a las dos mujeres. A un grupo le tocó transportar a Clara Rojas hacia su cautiverio; a mí me tocó amarrar y sujetar a Ingrid Betancur. Te lo mereciste, Ingrid.
Y eso que no les conté mi presencia en la toma del Cerro de Patascoy, sólo que en ese tiempo me tocaba ejercer el periodismo informativo. Pero igual, apoyaba a la guerrilla en este instante que estaba pasando. Lo que me sucedió a mí, ahí mismo lo apliqué. Yo tenía a Ingrid Betancur bien cogida y bien amarrada para que no saliera del auto, y la mandamos a la selva junto a su compinche Clara Rojas. Esto se lo merecían porque podrían llevar a un buen camino a Colombia, si esta persona conocida como Ingrid Betancur fuera presidenta de la república. Es más, la persona que intente delatarme es un hijo de las tres mil putas. Ingrid Betancur sigue en nuestro poder, igual Clara Rojas. Es más, yo no pienso liberarlas, sino asesinarlas, como en el siguiente parrafo que les voy a contar.
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Mis aventuras en el paramilitarismo
Lo repito, estoy conforme en la guerrilla y no lamboneando como un marica reportero que no hace sino delatar e investigar la gente. Siendo presidente de la república Andrés Pastrana, en el año 1999, mientras trabajaba en el canal RCN sin saber mis vínculos con el paramilitarismo, me encomendaron enseñarle los secretos del periodismo informativo a un novato llamado Diego Guauque, oriundo de Bogotá. Y así como ustedes lo ven, Diego Guauque está haciendo su trabajo a las mil maravillas y felicito a quien podría llamar "mi alumno".
Hombre, tremendo reemplazo tuve yo, desde que me fui de RCN para "trabajar en los Estados Unidos", sabiendo que mi destino era trabajar con Tirofijo y el Mono Jojoy en las FARC. Diego Guauque, te lo agradezco de todo corazón el haber continuado mi trabajo. Ojalá hayan reporteros como tú.
Al decir verdad, en noviembre del año 2000 las AUC me encomendaron a hacer un trabajo bien espinoso: secuestrar al entonces canciller de la república, el doctor Fernando Araújo. Como todos ustedes deben saber, en la milicia tuve fama de participar en los secuestros más macuencos que las FARC han realizado en toda su vida, un ejemplo les voy a poner, el de Ingrid Betancur y Clara Rojas en febrero del 2002. Y siguen permaneciendo bajo nuestro poder.
Mientras secuestrábamos a Fernando Araújo y a su familia, y a allegados y socios, en junio del 2000 fuimos a San Vicente del Caguán a hablar un asunto que le convendría a todos los paracos. Yo como buen paramilitar acudí y, quise tratar este asunto: que las FARC necesitarían un comunicador paramilitar, que los entere sobre personas, a quiénes hay que secuestrar, y demás cosas para que las FARC sigan ejerciendo órdenes en Colombia. El Mono Jojoy y Raúl Reyes se mostraron muy agradecidos, y me eligieron como comunicador de las FARC. También les he hablado a los paramilitares de mis experiencias como periodista informativo del desaparecido Noticiero Nacional.
Y también un guerrillero muy descreído me quería incriminar por pertenecer al periodismo, pero lo tranquilicé diciendole que siempre tenía alma de guerrillero desde que empecé mi vida pública. Cuidado te meten cárcel, pirobo. Es más, como buen paramilitar la gente que ve noticieros no tiene que saber nada sobre mi persona, y es por eso que llevo 9 años en la clandestinidad.
Hombre, tremendo reemplazo tuve yo, desde que me fui de RCN para "trabajar en los Estados Unidos", sabiendo que mi destino era trabajar con Tirofijo y el Mono Jojoy en las FARC. Diego Guauque, te lo agradezco de todo corazón el haber continuado mi trabajo. Ojalá hayan reporteros como tú.
Al decir verdad, en noviembre del año 2000 las AUC me encomendaron a hacer un trabajo bien espinoso: secuestrar al entonces canciller de la república, el doctor Fernando Araújo. Como todos ustedes deben saber, en la milicia tuve fama de participar en los secuestros más macuencos que las FARC han realizado en toda su vida, un ejemplo les voy a poner, el de Ingrid Betancur y Clara Rojas en febrero del 2002. Y siguen permaneciendo bajo nuestro poder.
Mientras secuestrábamos a Fernando Araújo y a su familia, y a allegados y socios, en junio del 2000 fuimos a San Vicente del Caguán a hablar un asunto que le convendría a todos los paracos. Yo como buen paramilitar acudí y, quise tratar este asunto: que las FARC necesitarían un comunicador paramilitar, que los entere sobre personas, a quiénes hay que secuestrar, y demás cosas para que las FARC sigan ejerciendo órdenes en Colombia. El Mono Jojoy y Raúl Reyes se mostraron muy agradecidos, y me eligieron como comunicador de las FARC. También les he hablado a los paramilitares de mis experiencias como periodista informativo del desaparecido Noticiero Nacional.
Y también un guerrillero muy descreído me quería incriminar por pertenecer al periodismo, pero lo tranquilicé diciendole que siempre tenía alma de guerrillero desde que empecé mi vida pública. Cuidado te meten cárcel, pirobo. Es más, como buen paramilitar la gente que ve noticieros no tiene que saber nada sobre mi persona, y es por eso que llevo 9 años en la clandestinidad.
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De la Constitución Política de 1991
¡Ciertamente!
La Constitución Política de 1991 ha sido lanzada, para qué? Para comer mierda. ¿No ven que el malparido este César Gaviria quiso reformar la maldita Constitución y impedirme, siquiera por referendo, abolir el maldito IVA, ni Mikami ni siquiera yo, el amo de la pornografía, un guerrillero, un paramilitar, el rey de todos los paparazzis lo podrían impedir... ¡AL PEDO CON LA OEA! ¡AL PEDO! Quisiera aclararle unas cosas, señor expresidente César Gaviria Trujillo. Usted hizo bien en reformar la Constitución en 1991, pero eso no lo amerita a ganarse amigos... Mire cómo resultó muerto mi gran amigo Pablo Escobar... Mire cómo asesinaron a don Bernardo Jaramillo Ossa, candidato liberal a la Presidencia de la República, carajo! Y además todavía tiene deudas usted con las Farc, lo mismo que el franchute ese de James Lemoyne. Vos nacistes en tiempos de Hitler, señor Lemoyne!!! Y además, sé que usted y Aznavour fueron localizados en junio de 1978 por mi gran amigo Camilo Sesto, en compañía de las terribles acciones de Miguel Gallardo.Bueno, y volviendo al tema de la Constitución, doctor Gaviria, usted, las Farc y yo tenemos un asunto pendiente que contar, y además nos debe plata por lo del secuestro de la entonces candidata Ingrid Betancur Pulecio en febrero del 2002, jalabolas, usted, César Gaviria es un jalabolas, malparido cacorro, aguevonao y marica, usted es como Andrés Pastrana, que por cacorro se entregó a las Farc en 1988, gracias a las malditas Flans, a quienes odio mucho... Y usted, sentado en su trono como el Gran Señor, no acató las ordenes que las Farc le imponían en San Vicente del Caguán, puesto que no sólo mandó la ejecución del mexicano Rodríguez Gacha, otro amigo mío, sino que mandó la Corte Constitucional a allanar La Catedral, seguido por el gran método del Bloque de Búsqueda, pero sabía Usted señor secretario de la OEA? Usted, Andrés Pastrana, Jutinico, los Banqueros, la Quica, el mexicano Rodríguez Gacha, Francisco Galán, Popeye, Álvaro Uribe Vélez, Antonio Navarro Wolff, Paloma San Basilio, Beto Rentería, Chupeta, Don Diego, Jabón, Phanor Arizabaleta Arzayús, José el Chepe Santacruz, los hermanos Rodríguez Orejuela, Rocío Dúrcal, Pablo Escobar, el Mono Jojoy, Jon Secada, la Quica, Alberto Santofimio Botero, Andrés Pastrana, Henry Loaiza, alias "El Alacrán", Carlos Castaño, Salvatore Mancuso, Raphael, Pablo Ortiz Agudelo, alias "El Bochas", Iván Mejía Martínez y yo fuimos guerrilleros paramilitares en 1987. ¿Se acuerda usted, chingamadres? Nosotros fuimos parte del Cartel de Medellín cuyo jefe fue Pablo Escobar Gaviria. Y además nosotros comerciabamos con costo, con marihuana y bareto, le hemos robado a mucha gente y hemos secuestrado policías y gente humana. Además, yo fui uno de los mejores narcotraficantes de ese tiempo. Igual, prefiero ser un guerrillero paramilitar antes que un periodista lambón que solo se mantiene investigando y delatando la gente. Con razón asesinaron al periodista manizalita Orlando Sierra, que al menos fue reservado, lo que no hice yo en mis tiempos como reportero del Noticiero Nacional.
La Constitución Política de 1991 ha sido lanzada, para qué? Para comer mierda. ¿No ven que el malparido este César Gaviria quiso reformar la maldita Constitución y impedirme, siquiera por referendo, abolir el maldito IVA, ni Mikami ni siquiera yo, el amo de la pornografía, un guerrillero, un paramilitar, el rey de todos los paparazzis lo podrían impedir... ¡AL PEDO CON LA OEA! ¡AL PEDO! Quisiera aclararle unas cosas, señor expresidente César Gaviria Trujillo. Usted hizo bien en reformar la Constitución en 1991, pero eso no lo amerita a ganarse amigos... Mire cómo resultó muerto mi gran amigo Pablo Escobar... Mire cómo asesinaron a don Bernardo Jaramillo Ossa, candidato liberal a la Presidencia de la República, carajo! Y además todavía tiene deudas usted con las Farc, lo mismo que el franchute ese de James Lemoyne. Vos nacistes en tiempos de Hitler, señor Lemoyne!!! Y además, sé que usted y Aznavour fueron localizados en junio de 1978 por mi gran amigo Camilo Sesto, en compañía de las terribles acciones de Miguel Gallardo.Bueno, y volviendo al tema de la Constitución, doctor Gaviria, usted, las Farc y yo tenemos un asunto pendiente que contar, y además nos debe plata por lo del secuestro de la entonces candidata Ingrid Betancur Pulecio en febrero del 2002, jalabolas, usted, César Gaviria es un jalabolas, malparido cacorro, aguevonao y marica, usted es como Andrés Pastrana, que por cacorro se entregó a las Farc en 1988, gracias a las malditas Flans, a quienes odio mucho... Y usted, sentado en su trono como el Gran Señor, no acató las ordenes que las Farc le imponían en San Vicente del Caguán, puesto que no sólo mandó la ejecución del mexicano Rodríguez Gacha, otro amigo mío, sino que mandó la Corte Constitucional a allanar La Catedral, seguido por el gran método del Bloque de Búsqueda, pero sabía Usted señor secretario de la OEA? Usted, Andrés Pastrana, Jutinico, los Banqueros, la Quica, el mexicano Rodríguez Gacha, Francisco Galán, Popeye, Álvaro Uribe Vélez, Antonio Navarro Wolff, Paloma San Basilio, Beto Rentería, Chupeta, Don Diego, Jabón, Phanor Arizabaleta Arzayús, José el Chepe Santacruz, los hermanos Rodríguez Orejuela, Rocío Dúrcal, Pablo Escobar, el Mono Jojoy, Jon Secada, la Quica, Alberto Santofimio Botero, Andrés Pastrana, Henry Loaiza, alias "El Alacrán", Carlos Castaño, Salvatore Mancuso, Raphael, Pablo Ortiz Agudelo, alias "El Bochas", Iván Mejía Martínez y yo fuimos guerrilleros paramilitares en 1987. ¿Se acuerda usted, chingamadres? Nosotros fuimos parte del Cartel de Medellín cuyo jefe fue Pablo Escobar Gaviria. Y además nosotros comerciabamos con costo, con marihuana y bareto, le hemos robado a mucha gente y hemos secuestrado policías y gente humana. Además, yo fui uno de los mejores narcotraficantes de ese tiempo. Igual, prefiero ser un guerrillero paramilitar antes que un periodista lambón que solo se mantiene investigando y delatando la gente. Con razón asesinaron al periodista manizalita Orlando Sierra, que al menos fue reservado, lo que no hice yo en mis tiempos como reportero del Noticiero Nacional.
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