Después de decir estas cosas, yo era entoces copero de los hermanos Rodríguez Orejuela. Esta gente fue muy amable conmigo y, mucho les tengo que agradecer a estos dos señores. Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela. De ustedes, y a su lado, aprendí a traficar con coca. Gracias hermanos Rodríguez Orejuela.
El otro día estuve con el Padre Chucho en Manrique. Cierto día se me acercaron dos putas, y el Padre Chucho prefirió ir a la iglesia de Manrique antes que irse conmigo a aquel puteadero de aquella localidad que llamaban Lovaina. En aquel entonces el gobernador era el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. Al ver que me citaron alias Chupeta y alias Cuchilla hacia un sitio clandestino conocido como "El Tirano", vi que exportaban cocaína hacia los Estados Unidos y Europa, y me animé a ir. Acompañado por las Autodefensas Unidas de Colombia, las AUC, los paramilitares me conducieron hacia la oficina de alias Rasguño, y yo les dije: "Yo le he cocinado a Carromato, usted lo conoce. También al Mexicano". Y Rasguño conoció mis anexos con la guerrilla y el narcotráfico, que me dejó entrar a su cuartel a exportar cocaína hacia los países más desarrollados del mundo. Y bien, yo les agradezco como un hijueputa.
martes, 11 de septiembre de 2007
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